Esta mañana he descubierto que muchos historiadores tienen una fuerte vocación literaria y que a veces es difícil distinguir la realidad de la ficción. Yo reproduzco lo escuchado en una seria conferencia del Museo de América con la ilusión de que sea cierto.
Seguramente no conozcan al protagonista de esta historia, Inca Melchor Carlos Inga, aunque tal vez si hayan oído alguna vez el nombre de su bisabuelo, Huayna Capac. Este último fue Inca del Perú antes de que existiera en los mapas algún país llamado así, antes de que los Pizarro y de Almagro destruyesen el Tawantinsuyo y el Cuzco dejase de ser el ombligo del mundo…