Lugares

Continentes, países, regiones, ciudades y pueblos que conozco.

Felicitación navideña de monsieur Houellebecq

«Nuestros antepasados europeos trabajaron duro durante varios siglos; se propusieron dominar y luego transformar el mundo, y en cierta medida lo consiguieron. Lo hicieron por intereses económicos y por amor al trabajo, pero también porque creían en la superioridad de su civilización: habían inventado el sueño, el progreso, la utopía, el futuro. Esa conciencia de misión civilizadora se ha evaporado a lo largo del siglo XX. Los europeos, o por lo menos algunos de ellos, siguen trabajando, y a veces trabajo duro; pero lo hacen por interés o por…

Paisajes de Capadocia

Esta noche he tenido un sueño provocado por un empacho de iglesias rupestres. Caminaba por un pueblo de la Capadocia junto a cientos de turistas. No sé cuanto duró, sólo que todo el tiempo estuvo atardeciendo. Los turistas, en su mayoría japoneses, hacían fotos a los hoteles y las tiendas de alfombras. Porque en el sueño (y esto es lo que me pareció extraño al despertar) no había chimeneas de las hadas ni iglesias rupestres ni ninguna de las cosas que uno supuestamente viene a ver a la Capadocia.

Un soneto

Como casi todo el mundo (y aunque nunca fui muy bueno), escribí poemas en la adolescencia.
Este verano (aún no entiendo bien porqué) volví a sentirme inspirado para el verso durante las diez horas que pasé en un autobús yendo de Mopti a Bamako.
Mientras me abanicaba y acababa una nueva botella de agua escribí (en un gesto entre clásico y postmoderno) este soneto en el teléfono móvil.
Que lo disfruten (…).

Un viaje vertical, rápido, irrepetible

Una de las imágenes más impresionantes de Estambul es la del estrecho del Bósforo con su puente, el único del mundo (junto al no muy lejano Fatih Sultan Mehmet Köprüsü) que sirve para unir dos continentes. Se trata de una inmensa construcción de ingeniería, tan descomunal que a su lado las mezquitas y los palacios otomanos se convierten en algo minúsculo…

Mon diarrhée

Había escapado de ella durante la semana que llevaba en África, pero sabía que tarde o temprano me alcanzaría. Fue en Djiffer cuando al fin lo consiguió, en un pueblo de pescadores situado a la entrada del delta del Siné Saloum…

Los colores de África

Fuimos hasta Djifer en un 4×4 de una pareja de franceses junto a sus tres niñitos de nombres tan extravagantes como Adele, Leonidas y Teofile (es importante llamar adecuadamente a los hijos de quien te lleva en su coche). Éramos en total seis personas y, aunque un poco apretados, al menos Isa y yo estábamos contentos de habernos ahorrado esperar durante horas al transporte público…

Grecia y Turquía, Turquía y Grecia.

Cuando por fin llegué a Grecia todo me pareció a un tiempo igual y distinto a la Turquía que había dejado atrás. El paisaje era similar, pero todo estaba de repente escrito en griego (ελληνικά) y en lugar de mezquitas había iglesias que, en lugar de las cinco llamadas diarias a la oración, daban de tanto en tanto alguna campanada…

El viaje lésbico

Cuanto más cerca estaba de Lesbos más nervioso me ponía. Llevaba ya casi una hora en el ferry y se distinguían claramente sus montes y pinares, el castillo y las casas blancas de la ciudad a la que -sin saber aún como se llamaba- inevitablemente me dirigía…

Eyüp

En Eyüp, al final del Cuerno de Oro, siempre hay bodas y niños vestidos de principito que esperan su circuncisión, cafeterías y restaurantes, tiendas de coranes y rosarios, fotos de la Meca…